ALBERTO HIDALGO
Declaración de
principios
Desde
el perfume en que te quiero tanto
hasta
esa gran ternura que como túnica te viste
hay
un camino a mi alma
que
es un camino a mi dicha
Ese
color tan lento ese color besado que te empieza
y
tus senos acostumbrados a que mis ojos los estrujen
y
tu boca de donde sale felicidad a torrentes
y
la piel que te cubre con lujuria de raso
obstáculo
exquisito entre mis dientes y tu carne
lodo
eso desemboca en este amor que me íntegra
Tu
sonrisa es la época de ser feliz pues se conoce
la
ciencia de tus labios que muerden desde lejos
manos
para el milagro de hacer brotar la fuerza de una mecánica muy dulce
que
habría sido inercia para siempre sin tu gloriosa asistencia
En
tus piernas se inicia el paraíso
paraíso
perdido y al fin reencontrado
donde
vivir en nuestro tiempo la edad de la manzana
Nadie
ha logrado tu retrato porque tú comienzas
en
una zona de ti misma difícil al pincel el lente o la palabra
Comienzas
en el tono la mirada el andar
nada
del cuerpo te principia, pero tu cuerpo es donde acaba todo
hasta
la vida en él concluye mas se inicia de nuevo
océano
al que fluyen atropellados ríos
puerto
de los deseos y los besos
ay
adorado cuerpo de mi muerte
Y
yo era solo, y yo era triste, y yo era un menos y no era yo sin ti
No
es nada el ángulo que no tiene un lado
yo
era como él pues me faltabas tú
Recién
estoy completo como un redondo como un mundo entero