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Δευτέρα 15 Αυγούστου 2022

ΚΥΡΙΑΚΗ ΣΤΗΝ ΑΓΙΑ ΧΡΙΣΤΙΝΑ ΤΗΣ ΒΟΥΔΑΠΕΣΤΗΣ ΚΑΙ ΑΠΟ ΔΙΠΛΑ ΜΑΝΑΒΙΚΟ

 


ANTONIO CISNEROS

 

ΚΥΡΙΑΚΗ ΣΤΗΝ ΑΓΙΑ ΧΡΙΣΤΙΝΑ ΤΗΣ ΒΟΥΔΑΠΕΣΤΗΣ

ΚΑΙ ΑΠΟ ΔΙΠΛΑ ΜΑΝΑΒΙΚΟ

 

Βρέχει μεταξὺ ἀχλαδιῶν καὶ ροδακίνων,

τ᾽ ἀπαστράπτοντα φλούδια πᾶνε κάτω στὸ ποτάμι

σάμπως κράνη ρωμαϊκὰ μὲς στὰ καφάσια τους.

Βρέχει ἀνάμεσα στὸ ροχαλητὸ τῶν ὅμοιων μὲ ἀντιμάμαλο κεφαλαλγιῶν

καὶ ὅλων τῶν σιδερένιων γερανῶν. Ὁ ἐφημέριος

φοράει τὰ πράσινα ἄμφια τῆς πρὸ τῶν Χριστουγέννων νηστείας κι ἔχει κι ἕνα μικρόφωνο.

Δὲν γνωρίζω τὴ γλώσσα του ὅπως ἐπίσης ἀγνοῶ

τὸν αἰώνα ποὺ ἐχτίστηκε αὐτὸς ἐδῶ ὁ ναός.

Ξέρω ὅμως ὅτι ὁ Κύριος εἶναι στὸ στόμα του:

γιὰ μένα εἶναι τὰ ἔγχορδα, τὸ πιὸ θρεμμένο μοσχάρι,

ὁ πλουσιότερος μανδύας, τὰ σανδάλια,

γιατὶ βρέθηκα χαμένος

πιὸ χαμένος καὶ ἀπὸ ψύλλο στ᾽ ἄχυρα τῆς Πούντα Νέγκρα,

πιὸ χαμένος κι ἀπὸ τὰ βροχόνερα μὲς στὰ νερὰ

τοῦ ταραγμένου Δούναβη.

Νεκρὸς ἢμην γὰρ καὶ ἀνέστην.

 

Βρέχει μεταξὺ ἀχλαδιῶν καὶ ροδακίνων,

μεταξὺ ἐποχικῶν καρπῶν ποὺ δὲν γνωρίζω πῶς τοὺς λένε, ξέρω ὅμως

τὴ γεύση τους καὶ τὸ ἄρωμά τους, τὸ χρῶμα τους

ποὺ μὲ τὶς ἐποχὲς ἀλλάζει.

 

Δὲν γνωρίζω τὰ χούγια οὔτε τὴ φάτσα τοῦ μανάβη

—τὸ ὄνομά του εἶναι μιὰ ἐπιγραφή—

γνωρίζω ὅμως πὼς τοῦτες οἱ γιορτὲς καὶ ὁ μόσχος ὁ σιτευτὸς

τὸν περιμένουνε στοῦ λαβυρίνθου τὴν ἔξοδο

ὅπως ἄλλωστε καὶ ὅλα τὰ πουλιὰ

ποὺ κουράστηκαν νὰ τραβοῦν κουπὶ κόντρα στὸν ἑκάστοτε ἄνεμο.

Νεκρὸς ἢμην γὰρ καὶ ἀνέστην,

καὶ δοξασμένο νά ᾽ναι τοῦ Κυρίου τὸ ὄνομα,

τὸ ὄνομα ποὺ εἶναι κάτω ἀπὸ τούτη ᾽δῶ τὴν καλή βροχούλα.

 

Μετάφραση: Γιῶργος Κεντρωτής.

 




 

Τρίτη 21 Ιουνίου 2022

ΑΝΤΟΝΙΟ ΣΙΣΝΕΡΟΣ

 


ANTONIO CISNEROS

CUANDO EL DIABLO ME RONDABA
ANUNCIANDO TUS RIGORES

Señor, oxida mis tenedores y medallas, pica estas muelas,
enloquece a mi peluquero, los sirvientes
en su cama de palo sean muertos, pero líbrame del Diablo.
Con su olor a cañazo y los pelos embarrados
se acerca hasta mi casa, lo he sorprendido
tumbado entre macetas de geranio, desnudo y arrugado.
Estoy un poco gordo. Señor, espero tus rigores, masno tantos.
He envejecido en batallas, los ídolos han muerto.
Ahora espanta al Diablo, lava estos geranios y mi corazón.
Hágase la paz, amén.

 


Δευτέρα 20 Ιουνίου 2022

ΑΝΤΟΝΙΟ ΣΙΣΝΕΡΟΣ

 


ANTONIO CISNEROS

 

Poema sobre Jonás y los desalienados

 

Si los hombres viven en la barriga de una ballena

sólo pueden sentir frío y hablar

de las manadas periódicas de peces y de murallas  oscuras como una boca abierta y de manadas

periódicas de peces y de murallas

oscuras como una boca abierta y sentir mucho frío.

Pero si los hombres no quieren hablar siempre de lo mismo

tratarán de construir un periscopio para saber

cómo se desordenan las islas y el mar

y las demás ballenas —si es que existe todo eso.

Y el aparato ha de fabricarse con las cosas

que tenemos a la mano y entonces se producen

las molestias, por ejemplo

si a nuestra casa le arrancamos una costilla

perderemos para siempre su amistad

y si el hígado o las barbas es capaz de matarnos.

Y estoy por creer que vivo en la barriga de alguna ballena

con mi mujer y Diego y todos mis abuelos.

 

 *********

 

Apéndice del poema sobre Jonás  y los desalienados

 

Para Ricardo Luna

 

Y hallándome en días tan difíciles decidí alimentar

a la ballena que entonces me albergaba:

Tuve jornadas que excedían en mucho a las 12 horas

y mis sueños fueron oficios rigurosos, mi fatiga

engordaba como el vientre de la ballena:

qué trabajo dar caza a los animales más robustos,

desplumarlos de todas sus escamas y una vez abiertos

arrancarles la hiel y el espinazo,

y mi casa engordaba.

 

(Fue la última vez que estuve duro: insulté a la ballena,

recogí mis escasas pertenencias para buscar

alguna habitación en otras aguas, y ya me aprestaba

a construir un periscopio

cuando en el techo vi hincharse como 2 soles sus pulmones

—iguales a los muertos

pero estirados sobre el horizonte—, sus omóplatos

remaban contra todos los vientos,

y yo solo,

con mi camisa azul marino en una gran pradera

donde podían abalearme desde cualquier ventana: yo el conejo,

y los perros veloces atrás, y ningún agujero.)

 

Y hallándome en días tan difíciles

me acomodé entre las zonas más blandas y apestosas de la ballena.

 


 

Κυριακή 19 Ιουνίου 2022

ΑΝΤΟΝΙΟ ΣΙΣΝΕΡΟΣ

 


ANTONIO CISNEROS

 

Domingo en Santa Cristina de Budapest y frutería al lado

 

Llueve entre los duraznos y las peras,
las cáscaras brillantes bajo el río
como cascos romanos en sus jabas.
Llueve entre el ronquido de todas las resacas
y las grúas de hierro. El sacerdote
lleva el verde de Adviento y un micrófono.
Ignoro su lenguaje como ignoro
el siglo en que fundaron este templo.
Pero sé que el Señor está en su boca:
para mí las vihuelas, el más gordo becerro,
la túnica más rica, las sandalias,
porque estuve perdido
más que un grano de arena en Punta Negra,
más que el agua de lluvia entre las aguas
del Danubio revuelto.
Porque fui muerto y soy resucitado.

 
Llueve entre los duraznos y las peras,
frutas de estación cuyos nombres ignoro, pero sé
de su gusto y su aroma, su color
que cambia con los tiempos.
Ignoro las costumbres y el rostro del frutero
–su nombre es un cartel–
pero sé que estas fiestas y la cebada res
lo esperan al final del laberinto
como a todas las aves
cansadas de remar contra los vientos.
Porque fui muerto y soy resucitado,
loado sea el nombre del Señor,
sea el nombre que sea bajo esta lluvia buena.