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Δευτέρα 9 Νοεμβρίου 2015

ΓΥΜΝΗ ΣΟΥ ΔΙΝΩ ΤΗΝ ΨΥΧΗ ΜΟΥ…




JUANA DE IBARBOUROU


ΓΥΜΝΗ ΣΟΥ ΔΙΝΩ ΤΗΝ ΨΥΧΗ ΜΟΥ…

Γυμνή σου δίνω την ψυχή μου, να μπεις, να κατοικείς,
γυμνή σαν άγαλμα πουν καν δεν το κοσμεί το φύλλο της συκής.

Γυμνή αν το αποκορύφωμα της αναιδείας
ενός καρπού η ενός άστρου μες στον κήπο της ευδίας –

πραγμάτων τέτοιων μα και τόσων, που τηρούν με σέβας
την άπειρη ηρεμία της αμαρτησάσης Εύας.

Τα πράγματα όλα αυτά, που φτιάχνουν μέγα πλήθος
κι έχουνε καρπών, αστέρων ή και ρόδων ήθος,

δεν νιώθουνε ντροπή, να της σκεπάσουνε την άψη
με ρούχα που κανείς ποτέ δεν τόλμησε να ράψει.

Χωρίς καλύπτρα, σαν κορμί θεαίνης, σου τη δίνω,
και ως είναι: πιο λευκή και από τον άσπιλο τον κρίνο.

Γυμνή και ορθάνοιχτη σ’ τη δίνω (τι άλλο νά ’πεις;)
με όλο τον πόθο που ’χει μέσα της αγάπης.



Μετάφραση: Γιώργος Κεντρωτής.


Σάββατο 14 Ιουνίου 2014

ΧΟΥΑΝΑ ΔΕ ΙΒΑΡΒΟΥΡΟΥ!




JUANA DE IBARBOUROU


COMO UNA SOLA FLOR DESESPERADA

Lo quiero con la sangre, con el hueso,
Con el ojo que mira y el aliento,
Con la frente que inclina el pensamiento,
Con este corazón caliente y preso,

Con el sueño fatalmente obseso
De este amor que me copa el sentimiento,
Desde la breve risa hasta el lamento,
Desde la herida bruja hasta su beso.

Mi vida es de tu vida tributaria,
Ya te parezca tumulto, o solitaria,
Como una sola flor desesperada.

Depende de él como del leño duro
La orquídea, o cual la hiedra sobre el muro,
Que sólo en él respira levantada.


Πέμπτη 10 Οκτωβρίου 2013

ΧΟΥΑΝΑ ΔΕ ΙΒΑΡΒΟΥΡΟΥ!




JUANA DE IBARBOUROU


BAJO LA LLUVIA

¡Cómo resbala el agua  por mi espalda!
¡Cómo moja mi falda,
y pone  en mis mejillas su frescura de nieve!
Llueve, llueve, llueve,
y voy,  senda adelante,
con el alma ligera y la cara radiante,
sin sentir, sin soñar,
llena de la voluptuosidad de no pensar.

Un pájaro se baña
en una charca turbia. Mi presencia le extraña,
se detiene… me mira… nos sentimos amigos…
¡Los dos amamos muchos cielos, campos y trigos!
Después es el asombro
de un labriego que pasa con su azada al hombro
y la lluvia me cubre de todas las fragancias
de los setos de octubre.
Y es, sobre mi cuerpo por el agua empapado
como un maravilloso y estupendo tocado
de gotas cristalinas, de flores deshojadas
que vuelcan a mi paso las plantas asombradas.
Y siento, en la vacuidad
del cerebro sin sueño, la voluptuosidad
del placer infinito, dulce y desconocido,
de un minuto de olvido.
Llueve, llueve, llueve,
y tengo en alma y carne, como un frescor de nieve.

Παρασκευή 13 Σεπτεμβρίου 2013

ΧΟΥΑΝΑ ΔΕ ΙΒΑΡΒΟΥΡΟΥ!




JUANA DE IBARBOUROU (1892-1979)


LA HORA

Tómame ahora que aún es temprano
y que llevo dalias nuevas en la mano.

Tómame ahora que aún es sombría
esta taciturna cabellera mía.

Ahora que tengo la carne olorosa
y los ojos limpios y la piel de rosa.

Ahora que calza mi planta ligera
la sandalia viva de la primavera.

Ahora que en mis labios repica la risa
como una campana sacudida aprisa.

Después..., ¡ah, yo sé
que ya nada de eso más tarde tendré!

Que entonces inútil será tu deseo,
como ofrenda puesta sobre un mausoleo.

¡Tómame ahora que aún es temprano
y que tengo rica de nardos la mano!

Hoy, y no más tarde. Antes que anochezca
y se vuelva mustia la corola fresca.

Hoy, y no mañana. ¡Oh amante! ¿no ves
que la enredadera crecerá ciprés?

Πέμπτη 30 Ιουνίου 2011

ΧΟΥΑΝΑ ΔΕ ΙΒΑΡΒΟΥΡΟΥ!




JUANA DE IBARBOUROU


LA PEQUEÑA LLAMA

Yo siento por la luz un amor de salvaje.
Cada pequeña llama me encanta y sobrecoge;
¿no será, cada lumbre, un cáliz que recoge
el calor de las almas que pasan en su viaje?

Hay unas pequeñitas, azules, temblorosas,
lo mismo que las almas taciturnas y buenas.
Hay otras casi blancas: fulgores de azucenas.
Hay otras casi rojas: espíritus de rosas.

Yo respeto y adoro la luz como si fuera
una cosa que vive, que siente, que medita,
un ser que nos contempla transformado en hoguera.

Así, cuando yo muera, he de ser a tu lado
una pequeña llama de dulzura infinita

Παρασκευή 25 Φεβρουαρίου 2011

ΧΟΥΑΝΑ ΔΕ ΙΒΑΡΒΟΥΡΟΥ


JUANA DE IBARBOUROU


LAS LENGUAS DE DIAMANTE


Bajo la luna llena, que es una oblea de cobre,
Vagamos taciturnos en un éxtasis vago,
Como sombras delgadas que se deslizan sobre
Las arenas de bronce de la orilla del lago.

Silencio en nuestros labios una rosa ha florido.
¡Oh, si a mi amante vencen tentaciones de hablar!,
La corola, deshecha, como un pájaro herido,
Caerá rompiendo el suave misterio sublunar.

¡Oh dioses, que no hable! ¡Con la venda más fuerte
Que tengáis en las manos, su acento sofocad!
¡Y si es preciso, el manto de piedra de la muerte
Para formar la venda de su boca, rasgad!

Yo no quiero que hable. Yo no quiero que hable.
Sobre el silencio éste, ¡qué ofensa la palabra!
¡Oh lengua de ceniza! Oh ¡lengua miserable.
No intentes que ahora el sello de mis labios te abra!
Bajo la luna-cobre, taciturnos amantes,
Con los ojos gimamos, con los ojos hablemos.
Serán nuestras pupilas dos lenguas de diamantes
Movidas por la magia de diálogos supremos.

Σάββατο 26 Ιουνίου 2010

ΟΥΡΟΥΓΟΥΑΗ!





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JUANA DE IBARBOUROU


EL DULCE MILAGRO


¿Qué es esto? ¡Prodigio! Mis manos florecen.
Rosas, rosas, rosas a mis dedos crecen.
Mi amante besóme las manos, y en ellas,
¡oh gracia! brotaron rosas como estrellas.

Y voy por la senda voceando el encanto
y de dicha alterno sonrisa con llanto
y bajo el milagro de mi encantamiento
se aroman de rosas las alas del viento.

Y murmura al verme la gente que pasa:
"¿No veis que está loca? Tornadla a su casa.
¡Dice que en las manos le han nacido rosas
y las va agitando como mariposas!"

¡Ah, pobre la gente que nunca comprende
un milagro de éstos y que sólo entiende
que no nacen rosas más que en los rosales
y que no hay más trigo que el de los trigales!

Que requiere líneas y color y forma,
y que sólo admite realidad por norma.
Que cuando uno dice: "Voy con la dulzura",
de inmediato buscan a la criatura.

Que me digan loca, que en celda me encierren
que con siete llaves la puerta me cierren,
que junto a la puerta pongan un lebrel,
carcelero rudo carcelero fiel.

Cantaré lo mismo: "Mis manos florecen.
Rosas, rosas, rosas a mis dedos crecen".
¡Y toda mi celda tendrá la fragancia
de un inmenso ramo de rosas de Francia!


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ΤΡΑΓΟΥΔΑΕΙ Ο ALFREDO ZITARROSA


EL VIOLÍN DE BECHO


Becho toca el violin en la orquesta
cara de chiquilin sin maestra
y la orquesta no sirve, no tiene
mas que un solo violin que le duele

Porque a Becho le duelen violines
que son como su amor chiquilines
Becho quiere un violin que sea hombre
que al dolor y al amor no los nombre

Becho tiene un violin que no ama
pero siente que el violin lo llama
por la noche como arrepentido
vuelve a amar ese triste sonido

Porque a Becho le duelen violines
que son como su amor chiquilines
Becho quiere un violin que sea hombre
que al amor y al dolor no los nombre

Vida y muerte violin padre y madre
canta el violin y Becho es el aire
ya no puede tocara en la orquesta
porque amar y cantar eso cuesta



Το υλικό της ανάρτησης μάς το έστειλε ο αγαπημένος φίλος μας κ. Luís Suarez.

Δευτέρα 20 Απριλίου 2009

ΧΟΥΑΝΑ ΔΕ ΙΒΑΡΒΟΥΡΟΥ!




JUANA DE IBARBOUROU (1895-1979)


RECONQUISTA


No sé de donde regresó el anhelo
De volver a cantar como en el tiempo
en que tenía entre mi puño el cielo
Y con una perla azul el pensamiento.

De una enlutada nube, la centella,
Súbito pez, hendió la noche cálida
Y en mí se abrió de nuevo la crisálida
Del verso alado y su bruñida estrella.

Ahora ya es el hino centelleante
Que alza hasta Dios la ofrenda poderosa
De su bruñida lanza de diamante.

Unidad de la luz sobre la rosa.
Y otra vez la conquista alucinante
De la eterna poesía victoriosa.


Montevideo, 1960.


Το υλικό της ανάρτησης μάς το έστειλε η εικονιζόμενη φίλη του ιστολογίου κ. Tatiana da Silva.

Τετάρτη 15 Οκτωβρίου 2008

ΧΟΥΑΝΑ ΔΕ ΙΒΑΡΒΟΥΡΟΥ!




JUANA DE IBARBOUROU (1892-1979)


BAJO LA LLUVIA


¡Cómo resbala el agua por mi espalda!
¡Cómo moja mi falda,
y pone en mis mejillas su frescura de nieve!
Llueve, llueve, llueve,
y voy, senda adelante,
con el alma ligera y la cara radiante,
sin sentir, sin soñar,
llena de la voluptuosidad de no pensar.

Un pájaro se baña
en una charca turbia. Mi presencia le extraña,
se detiene… me mira… nos sentimos amigos…
¡Los dos amamos muchos cielos, campos y trigos!
Después es el asombro
de un labriego que pasa con su azada al hombro
y la lluvia me cubre de todas las fragancias
de los setos de octubre.
Y es, sobre mi cuerpo por el agua empapado
como un maravilloso y estupendo tocado
de gotas cristalinas, de flores deshojadas
que vuelcan a mi paso las plantas asombradas.
Y siento, en la vacuidad
del cerebro sin sueño, la voluptuosidad
del placer infinito, dulce y desconocido,
de un minuto de olvido.
Llueve, llueve, llueve,
y tengo en alma y carne, como un frescor de nieve.