Εμφάνιση αναρτήσεων με ετικέτα DE UNAMUNO (MIGUEL). Εμφάνιση όλων των αναρτήσεων
Εμφάνιση αναρτήσεων με ετικέτα DE UNAMUNO (MIGUEL). Εμφάνιση όλων των αναρτήσεων

Σάββατο 4 Νοεμβρίου 2017

ΜΙΓΕΛ ΔΕ ΟΥΝΑΜΟΥΝΟ!




MIGUEL DE UNAMUNO


LA PALABRA

Mas sí, que hay sí, al aire soplo vivo
entraña radical donde la idea
alma del Todo en que éste se recrea
da de íntimo sosiego al cabo estribo.

De la insondable eternidad archivo,
hágase fiel, que haciendo que así sea
cual dicho está, nos hace que se vea
el hecho sustancial con su motivo.

De la luz tenebrosa flor sonora,
del mar del infinito faro y abra,
sin principio y sin fin por siempre aurora

que llama el Universo y que lo labra,
Copérnico, es el habla creadora,
prenda de paz final es la Palabra.

Τρίτη 8 Οκτωβρίου 2013

ΜΙΓΕΛ ΔΕ ΟΥΝΑΜΟΥΝΟ!




MIGUEL DE UNAMUNO (1864-1936)


LA LUNA Y LA ROSA

En el silencio estrellado
la Luna daba a la rosa,
y el aroma de la noche
le henchía sedienta boca.
El paladar del espíritu,
que adurmiendo su congoja
se abría al cielo nocturno
de Dios y su Madre toda...
Toda cabellos tranquilos,
la Luna, tranquila y sola,
acariciaba a la Tierra
con sus cabellos de rosa
silvestre, blanca, escondida...
La Tierra, desde sus rocas,
exhalaba sus entrañas
fundidas de amor, su aroma...
entre las zarzas, su nido,
era otra luna la rosa,
toda cabellos cuajados
en la cuna, su corola;
Las cabelleras mejidas
de la Luna y de la rosa
y en el crisol de la noche
fundidas en una sola...
En el silencio estrellado
la Luna daba a la rosa
mientras la rosa se daba
a la Luna, quieta y sola.

Παρασκευή 18 Απριλίου 2008

ΟΥΝΑΜΟΥΝΟ!


MIGUEL DE UNAMUNO


LA ORACIÓN DEL ATEO


Oye mi ruego Tú, Dios que no existes,
y en tu nada recoge estas mis quejas,
Tú que a los pobres hombres nunca dejas
sin consuelo de engaño. No resistes

a nuestro ruego y nuestro anhelo vistes.
Cuando Tú de mi mente más te alejas,
más recuerdo las plácidas consejas
con que mi ama endulzóme noches tristes.

¡Qué grande eres, mi Dios! Eres tan grande
que no eres sino Idea; es muy angosta
la realidad por mucho que se expande

para abarcarte. Sufro yo a tu costa,
Dios no existente, pues si Tú existieras
existiría yo también de veras.


Το ποίημα αυτό μάς το έστειλε η παλιά μας φίλη κ. Αλμουδένα Φερνάντες.